Anuar Layón se la pasa más ocupado de lo que parece. Está siempre muy tranquilo aunque habla mucho, porque muchas cosas le apasionan. Unas horas antes de que la nueva colección de su línea de ropa aparezca en las pasarelas del Fashion Week de la Ciudad de México, nos juntamos con él para platicar de sus proyectos y de sus ideales.
Sabemos que tienes un reflector encima desde que la chamarra que diseñaste, "Mexico is the shit" se convirtió en un fenómeno, pero haces un montón de otras cosas.
Este año estoy haciendo un montón de cosas muy interesantes para la colección, la primera es a presentación de una colaboración con Nike de un jersey que va a salir para el Mundial. Es mi marca favorita de tenis. Me encantan los sneakers, siempre he sido un obsesivo, desde que era niño, veía unos que me gustaban y me los compraba, aunque fueran dos o tres números más grandes. Trabajar con una marca de ese renombre, además soy muy fan de jugar futbol.
La música siempre está presente en tus proyectos.
Siempre trato de hacer una alianza entre la música y la moda, siempre van de la mano, siempre van en tendencia. Yo estudié producción musical antes que estudiar moda, así que es la alianza de estas dos cosas importantes en mi vida y ahora las puedo hacer en conjunto con Mercadorama.
¿Qué inspiró tu nueva colección?
Si bien en México todavía no podemos decir que hay una industria de moda, sí podemos decir que hay consumo, y esa es la parte interesante, porque si no hay consumo, nunca va a haber industria. Estamos impulsados por la globalización y la tecnología y esas son cosas que inspiran a la colección. La colección se llama Re-Evolution, y está desarrollada alrededor de la idea de independencia tecnológica, de no depender de ninguna plataforma ni de un monopolio.
La chamarra Mexico is The Shit se convirtió en todo un tema de conversación.
Estamos muy conscientes de que el éxito de Mexico is the shit es algo que sucedió de forma circunstancial, sin embargo no fue algo fácil de atacar. El éxito conlleva sus problemas, y son problemas felices, pero si esa bomba le explota alguien más, tal vez no hubiera sabido cómo atacarla. Obviamente estoy agradecidísimo con toda la gente que se ha apropiado del proyecto. Es muy bonito ir a un concierto y verlo lleno de esas chamarras. Hay opiniones encontradas, y hay a quienes no les gusta, porque dice Mexico, o porque está en inglés o porque dice shit, o “por qué dicen que México está chido, si México no está chido?”, y en realidad es un proyecto con la intención bien fuerte de resaltar lo bueno de México. Tampoco estamos diciendo que México es lo más chingón, estamos llenos de prácticas terribles, con un gobierno terrible, con muchas faltas que me han dado la oportunidad de replantearme cómo vivo mi vida, pero es una conversación muy fuerte la que ha generado.
En Mexico is the shit, todas las maquilas que trabajan con nosotros, aquí cortamos, estampamos, diseñamos, la confección se hace con familias mexicanas que producen economía para otras familias, que emplean a otras personas, y esa es la visión que tenemos.
Hay muchas cosas que la gente no sabe sobre el proyecto. Mexico is the shit está 100% hecho en México. Cuando desarrollamos el proyecto y vimos lo disruptivo que era el proyecto y lo fuerte que era usar el nombre de tu país en la prenda, pensamos que teníamos que ser congruentes con todo y en todo aspecto de nuestra vida. Ahora menos me puedo pasar un alto porque entonces, ¿qué clase de portavoz sería de Mexico is The Shit?
¿Por qué no ponerle "Mexico es chingón" o algún llamado en español?
Al final, no hubiera tenido la misma exposición si hubiera estado en español. La chamarra la compran en todo el mundo, y es a todo el mundo que queremos expresarles esto, no es solo para nosotros. Estamos resaltando a Mexico, y ese es el punto. La mayor parte del dinero que hemos recaudado de la venta de las chamarras lo hemos usado para impulsar otros proyectos nacionales, y no solo nuestros, estamos haciendo exposiciones en otros lugares, estamos yendo a festivales internacionales, estamos apoyando artistas independientes, de eso se trata, si no, ¿para que quieres ese éxito?
¿Qué tan lejos está la moda mexicana de convertirse en una industria?
Hay un gran consumo de moda en el país. México seguramente está muy alto en los registros de Inditex, que son todas estas tiendas de ropa como Zara y Bershka y Pull & Bear. Y si pasa con Nike, si pasa con otras marcas de streetware y street culture, por qué no lo podemos hacer. Hay caminos impresionantes como el de Tony Delfino, o Sacrifice, hay un montón de marcas, y Cynthia Buttenklepper como diseñadora, o Lorena Saravia, que tiene una tienda en Mazaryk, están pasando cosas que hace 10 años no veíamos.
Sin duda, la marca más conocida en la que estás involucrado en Mexico is The Shit, pero en realidad tienes muchos otros proyectos.
Tengo muchos gustos muy variados, por eso estoy involucrado en tantas marcas. Tengo etapas en las que solamente me gusta vestir de negro, así que creamos una marca que se llama Sadboy, una tienda que es toda una experiencia de compra, porque es todo triste, pero que en realidad dice que son “sad garments for happy people” (prendas tristes para gente feliz).
Primavolta es una marca de streetwear más de gama alta, con muchas cosas de piel y hecho a mano, mezclillas mexicanas, todo muy orgulloso de su origen mexicano.
Y por otro lado, en la línea Anuar Layón es donde puedo volverme loco y hacer cosas para pasarelas y avant-garde. Esta vez es una colección bastante mesurada, toda en blanco y negro, algunos grises y pequeños acentos de color, y siempre trato de invitar a algún amigo para que colabore, esta vez invité a Teddy Kelly, que es un mexicano que la está rompiendo en Los Ángeles y ha hecho colaboraciones con Hot Wheels, con Vans, con un chorro de marcas, y lo decidí invitar. Tiene muchos acentos gráficos con lo de Teddy Kelly. En mi parte de creatiuvidad, tiene mucho de lo que nosotros creemos que en nuestra generación es tecnológico, que eran pixeles, números digitales, textos con slashes, y de eso va la colección. Es streetware, muchos pants, hay prendas que te van a remitir muchísimo a los uniformes de las escuelas de gobierno, pero llevados al siguiente nivel, y con el calzado de Nike que nos da un toque especial.
La colección tiene un mensaje muy literal.
Reborn Remake Recreate. Tenemos que hacer esto todo el tiempo.